La Seguridad en la Extinción de Incendios Forestales - II

LA SEGURIDAD HUMANA

Tal y como se ha visto, la seguridad es una necesidad con carga subjetiva y emocional. Pero, si es una necesidad, ¿frente a qué? o ¿de qué? necesitan las personas protegerse o sentirse seguras.

Los factores que influyen sobre la seguridad se irán desgranando y centrando a lo largo del manual, pero de manera genérica ¿cómo podemos aglutinar dichos componentes sabiendo que la percepción del riesgo está muy influenciada por el contexto? (Fernández, J.P., 2012).

Lo que hace unas décadas era aceptable, como por ejemplo trabajar sin Equipo de Protección Individual (EPI), hoy es ilegal e inaceptable. Un ejemplo práctico era el trabajo con motosierra sin zahones. El cambio de contexto social es una influencia clara en la seguridad.

La Organización de Naciones Unidas en su preámbulo de la Declaración Universal de Derechos Humanos, expone que estos han de tener como uno de sus objetivos principales liberar a la humanidad del miedo y la necesidad. Es en esta dirección en la que se ha desarrollado un nuevo enfoque o paradigma denominado “Seguridad Humana”. El cual, dentro de sus documentos fundacionales, viene a definirse como “la libertad del miedo y la libertad de la necesidad” (Fernández, J.P., 2012). Así, el derecho de la seguridad humana se puede entender como la vigencia plena de todos los derechos humanos de las personas y los pueblos. Este novedoso concepto, necesario para entender la seguridad en la sociedad globalizada, es utilizable también para entender básicamente la diversidad e interrelación de los factores primordiales que actúan en las personas, por lo que será utilizado en este análisis para desarrollar el contexto más amplio de la seguridad.

El concepto de seguridad humana articulado por del Programa de Naciones Unidas para el desarrollo (PNUD) por primera vez en el Informe sobre Desarrollo Humano de 1994, sostiene que la seguridad humana está compuesta por siete elementos:

  • Seguridad económica.
  • Seguridad alimenticia.
  • Seguridad de salud.
  • Seguridad medioambiental.
  • Seguridad personal.
  • Seguridad comunal.
  • Seguridad política.

Este concepto, basado en un enfoque holístico del bienestar humano (Fernández, J.P., 2012) desde perspectivas integrales para el desarrollo de la seguridad a nivel mundial, nos es válido para entender los aspectos que deben estar satisfechos con objeto del desarrollo óptimo de la seguridad en la actividad laboral.

La Seguridad en la Extinción de Incendios Forestales desde la perspectiva del Factor Humano

Para que las personas desarrollen una labor profesional segura se debe partir, entre otros aspectos, de una realización personal que promueva una motivación hacia la proactividad, como iremos viendo. Y para que esto ocurra las personas deben percibir su situación como segura, dejando así espacio para una autorrealización necesaria. Partiendo de esto, podemos deducir que los siete elementos de la seguridad humana deben estar cubiertos para un desarrollo laboral adecuado:

  • Seguridad económica. Como ejemplos, el no disponer de unos mínimos para afrontar su contexto personal deficitario, influirá en su desarrollo laboral al tener la presión emocional y física de su situación, influyendo en sus objetivos individuales como se ha visto anteriormente, centrándose más en las necesidades fisiológicas personales que en sus necesidades de seguridad o en las propias de la entidad o del servicio.
  • Seguridad alimenticia. Relacionado con el anterior, la influencia de este factor nos viene dada desde distintos puntos de vista:
    • La garantía de alimentación necesaria en cantidad y calidad. Tanto en su situación personal como en la laboral (P.ej. garantizando su sustento en los grandes incendios).
    • La garantía de una adecuada seguridad alimentaria, por ejemplo en países o zonas con dificultades (alejados de zonas habitadas, países con deficiencias, etc.). O en nuestro caso, P.ej. en zonas de difícil acceso en los incendios.
    • Etc.
  • Seguridad de salud. Si existen problemas para el mantenimiento de la salud, las personas tenderán a protegerse y a percibir la desprotección a la que se les afrenta en la actividad laboral como un ataque realizado por la entidad gestora de la actividad y su estructura de dirección.
  • Seguridad medioambiental. Las amenazas del entorno son otro de los factores que debe estar cubierto para garantizar un desarrollo de la actividad laboral sin distorsiones. En el caso de la extinción forestal es necesario no solo garantizar la seguridad de los trabajadores, sino que ésta debe de ser participada, percibida y comprendida.
  • Seguridad personal. La seguridad ante amenazas violentas puede ser un factor a tener en cuenta en zonas en las que la población tenga conflicto de intereses (P.ej. problemas al destruir un cultivo en un contrafuegos o con un helicóptero), o por grupos con actitudes agresivas por la frustración al ver que su vidas están siendo afectadas por el incendio y no pueden hacer nada.
  • Seguridad comunal. Las influencias por raza, grupo étnico, sexo, educación, etc., que puedan perjudicar al individuo también deben ser tenidas en cuenta.
  • Seguridad política. En el caso que nos ocupa, estaría basada en el respeto a los derechos fundamentales y las garantías democráticas. El respeto a los derechos y a las leyes por parte de las entidades debe garantizar una seguridad estructural que posibilite la sensación de bienestar social necesario para que los trabajadores se sientan seguros a este respecto. El cumplimiento escrupuloso de las garantías laborales, la estabilidad de las políticas relacionadas con el sector y las entidades implicadas, son una necesidad para el desarrollo adecuado de la seguridad laboral.

Los factores básicos que influyen en la seguridad de las personas son múltiples y están relacionados entre sí. El conocimiento y control de estos es parte indispensable de la gestión de la seguridad.

LA SEGURIDAD COMO ECOSISTEMA

Ya se ha visto que, aparte de una seguridad laboral normalizada, son variados y complejos los factores a tener en cuenta para el desarrollo de una gestión de la seguridad. Entonces, ¿cómo es posible conceptualizar globalmente la seguridad?

Si, como se va observando, y se seguirá analizando, es notoria la influencia en la seguridad de aspectos tales como los emocionales, físicos, de relación con el entorno, de relación entre las personas, etc., y la interrelación de todos ellos, ¿cómo es posible conceptualizar este escenario de manera holística, integral y completa?

Realmente la respuesta está más cerca de lo que es posible suponer. En sí misma, la seguridad como creación de los seres vivos, en nuestro caso el ser humano, es una parte importante para la supervivencia de las especies, y es en este campo donde nos encontramos un enfoque que es capaz de articular conceptos, interacciones, necesidades y demás aspectos dispares: “La ecología”. El uso de este concepto no es nuevo, ya que existen actualmente enfoques como “el ecosistema empresarial” (Conti, C.A., 2010) o el de “seguridad integral como ecosistema” (Rodríguez, R., 2013), entre otros.

Pero, ¿cuál es el beneficio de entender la seguridad desde esta perspectiva? Como hemos visto, y ampliaremos, la complejidad de las relaciones y conceptos conectados en la seguridad es compatible con la complejidad de la naturaleza.

John Muir, naturalista del siglo XIX, fundador del primer grupo conservacionista de la historia expuso: “… cuando intentamos seleccionar algo de entre todo lo demás, nos encontramos con que está ligado a todo lo demás que existe en el universo…”

Exponiendo con ello que existe una interacción entre todas las partes del ecosistema. Esta perspectiva se ha transmitido a las empresas con ideas como las siguientes: “todos los componentes, internos y externos, del ecosistema empresarial. Clientes, mercado, competidores, la sociedad, productos y servicios, proveedores, accionistas, RRHH, el management, sistemas de comunicación e información, tecnología, estructura organizacional, gobierno, sindicatos, bancos, cámaras empresarias, empresas de servicios, etc.), también están interrelacionadas” o “El mosaico de la empresa sólo se puede cambiar o mejorar mediante un enfoque global que tenga en cuenta la interdependencia de todas sus variables de actividad”. (Conti, C.A., 2010)

Dando un paso más hacia el tema que nos compete en este análisis, la seguridad, es posible exponer que existe un ecosistema laboral relacionado con la seguridad: medidas, riesgos, emociones, relaciones laborales, relaciones personales, organización empresarial, Recursos Humanos (RRHH), sindicatos, dirección, prevención de riesgos laborales, individuos, grupos, equipos, contextos, tipos de gestión, etc. en la que cada uno de los integrantes influye sobre el resto. Partiendo de esta idea, es posible seguir parte de los procesos lógicos o conceptuales de la ecología.

Pero, ¿cuál es el objetivo de la ecología?

La ecología se ocupa de las interrelaciones que existen entre los organismos vivos, vegetales o animales, y sus ambientes, y estos se estudian con la idea de descubrir los principios que regulan estas relaciones. (MacFadyen, A., 1957) Así, creando una traslación de la seguridad desde el mundo laboral a la concepción de un ecosistema de la seguridad, podemos definir que éste se determina a través de las interrelaciones que existen entre los individuos, sus organizaciones y sus ambientes, con el objetivo de descubrir los principios que regulan estas relaciones respecto a la seguridad. Interviniendo en este campo multidisciplinar: físicos, ingenieros, psicólogos, médicos, químicos, economistas, abogados, etc., en las diferentes áreas de su acción preventiva (Meliá, J.L., 2007) tales como las que se exponen a continuación:

  • Condiciones físicas y ambientales.
  • Planificación y organización del trabajo.
  • Comportamiento humano, formación, motivación, etc.
  • Diagnóstico, prevención y recuperación de la salud.
  • Aspectos económicos y legales. Relaciones laborales.

Gráfi co 3. Representación básica de la interrelación múltiple de algunos de los numerosos factores que están implicados en la seguridad labora

Desde esta visión de la seguridad es posible deducir varios de los elementos a tener en cuenta en el análisis y seguimiento de la seguridad en una organización:

  • Los individuos y sus comunidades.
  • El ambiente.
  • La relaciones entre ambiente e individuos o comunidades.

Siendo necesario profundizar en los elementos definitorios de los factores humanos (individuos y comunidades) y los del ambiente, para poder luego entender, predecir, y por tanto, poder prevenir los posibles peligros objetos de la seguridad.

Ser capaz de entender la seguridad desde la complejidad de las interacciones y factores, es imperativo para que las personas sean capaces de gestionar su seguridad. Siendo una de las bases a tener en cuenta para las personas dedicadas a la gestión de la seguridad de las organizaciones. Para realizar un Plan de Gestión de la Seguridad es necesario tener en cuenta cada uno de los “niveles” o “enfoques” desde los que se debe tratar la seguridad.

LA SEGURIDAD PARA LOS INCENDIOS FORESTALES ¿UN CONCEPTO PROPIO DE LA TEORÍA DE SISTEMAS COMPLEJOS?

El estudio de la seguridad desde una perspectiva especializada, ha logrado dar respuesta a diferentes problemas directos, pero esta fragmentación de los problemas reales ha perjudicado su estudio y afrontamiento desde perspectivas más integrales.

El avance de las respuestas a los problemas derivados de la seguridad tiene su propia limitación en el enfoque especializado actual, desdeñando las posibles soluciones desde la globalidad, más concretamente desde las interacciones de las partes o sistemas.

Ejemplo. Es una necesidad proteger a los trabajadores con medios más ergonómicos, como por ejemplo una silla bien diseñada para la protección, pero si el trabajador no la utiliza correctamente los problemas musculoesqueléticos derivados de ello, serán una realidad. El problema debe considerar no solo el medio ambiente por un lado y al trabajador por otro, debe integrar sus relaciones.

Ejemplo. Unos trabajadores pueden disponer de la autobomba más segura (máximo nº de litros de agua disponible, máxima movilidad por terrenos de mala orografía, mejor bomba de impulsión, máximos sistemas de seguridad y localización,…) y aun así correr mucho más riesgo, por desmotivación, falta de formación, etc., que unos profesionales con peor autobomba pero bien formados y motivados que conocen las limitaciones de sus medios.

Es necesario no solo “aprender más cosas”, sino que hay que “pensar de otra manera” (Garcia, R., 1994) lo que nos debe llevar a reformular parte de lo ya andado sobre seguridad.

Es muy probable que la seguridad tal y como hemos visto, más parecida en su visión completa a un ecosistema que a ningún grupo cerrado de especialidades, deba seguir evolucionando hacia un estudio basado en sistemas complejos. Ya que las problemáticas complejas, inherentes a la seguridad en incendios forestales, vienen en muchos casos determinadas por la confluencia de múltiples factores que por su manera de interactuar no son aislables y que por consiguiente, no es posible describirlos y/o explicarlos “sumando” simplemente los enfoques parciales de distintos especialistas que los estudien de forma independiente, tal y como se definen los sistemas complejos en el enfoque propuesto por García (1994).

Partiendo de los nuevos conocimientos sobre el carácter no lineal de la mayoría de los procesos que se dan en la naturaleza, los nuevos conceptos aportados por la teoría del caos o el enfoque global de grandes problemas de la sociedad a través de la teoría de sistemas complejos, entre otros, es lógico pensar que el futuro de la concepción y gestión de la seguridad pase por una visión integral basada en estas nuevas aportaciones.

Ejemplo. Es obvio que las modelizaciones de la evolución de los incendios son herramientas útiles ya que pueden predecir de manera “aproximada” el futuro de un incendio, aportando datos para su afrontamiento. Pero los nuevos avances sobre caos nos exponen que aunque seamos capaces de mejorar estas modelizaciones, la gran dependencia que tienen los sistemas implicados de las condiciones iniciales, las cuales nunca podrán ser recogidas de manera absoluta, hacen que exista un porcentaje de error que se amplía con el tiempo. Es por ello que las modelizaciones, aun aportando herramientas para la mejora de la seguridad, mejorando la planificación o el conocimiento de probabilidades de riesgo, no puede ser una solución única y absoluta para la seguridad, ya que presentan limitaciones tales como las anteriormente expuestas a nivel, por ejemplo, de la realidad local en la que trabajan los profesionales de la extinción.

Se debe entender la seguridad no solo por los procesos inmersos en los elementos que interactúan (fuego, personas, organizaciones,…) sino, que es fundamental entenderla a partir de las interacciones entre ellos. Es necesario cambiar la visión especializada o “por partes” a una visión integral, en la que debemos llegar a conocer las dinámicas de interacción entre los sistemas y factores implicados, y su influencia en cada momento sobre la seguridad

Gráfi co 4. Relación entre los enfoques de la seguridad analizados