La Seguridad en la Extinción de Incendios Forestales - I

¿LA SEGURIDAD COMO CONCEPTO?

La “Seguridad”, para el enfoque que nos ocupa, viene definida en la Real Academia de la Lengua como “cualidad de seguro”, refiriéndose al término “Seguro” como “libre y exento de todo peligro, daño o riesgo”. Este concepto, a simple vista sencillo, entraña una gran complejidad al profundizar en su entendimiento y uso.

Podemos afirmar que la seguridad, como veremos, es una necesidad, pero su definición dista mucho de ser simple aunque gran parte de su carga significativa pertenezca, de manera natural, al campo del sentido común.

Para el adecuado entendimiento, análisis e implementación de este manual es necesario conocer algunos conceptos básicos sobre la seguridad. Este “paseo” por el amplio abanico de conocimientos que existen sobre “seguridad” dista mucho de ser exhaustivo, pero servirá para centrar y complementar las nociones en las que se basará el presente manual.

¿QUE ES “LA SEGURIDAD”?

"La seguridad es una actitud” (Fernández, C. et al., S. 2007)

Esta aproximación teórica al concepto de seguridad ya se realizó en 1997, con el fin de buscar el mantenimiento de los niveles de seguridad de unidades de alto riesgo en incendios forestales. Como veremos, no es una definición perfecta, pero explicaba con mayor acierto el término “seguridad” que el enfoque utilizado por algunas empresas del sector, más proclives a ver la gestión de la seguridad en normas y acciones coercitivas.

La seguridad laboral actualmente se conceptualiza desde diversos ámbitos pero innegablemente uno de ellos es el factor humano, no ya desde sus errores y fallos, sino desde su perspectiva conductual y emocional.

Debemos entender que la seguridad es un concepto y como tal pertenece al campo de la concepción humana. Siendo evolutivo y cambiante según la época, el campo o el enfoque analizado.

A su vez, como expresión humana, el concepto de seguridad mantiene dos dimensiones claras (Maurice, P. 1998), cuya concepción es muy importante para la extinción forestal:

  • Una Dimensión Objetiva. Según parámetros conductuales y medioambientales objetivos.
  • Una Dimensión Subjetiva. Según parámetros emocionales (en función de los sentimientos de seguridad/inseguridad, entre otros).

Gráfi co 1. Relación entre las dimensiones de la seguridad. Forde, D.R., (1993)

Estas dos dimensiones mantienen una influencia entre sí de manera positiva y negativa (Forde, D. R., 1993).

Un ejemplo real de esta relación es observable cuando en ciertas ocasiones una sensación de seguridad excesiva desde una perspectiva subjetiva ha perjudicado la visión objetiva, colocando a los profesionales en riesgo y en ocasiones siendo uno de los factores desencadenantes de incidentes o accidentes. De esta manera es observable que en ciertas ocasiones la sensación de seguridad excesiva perjudica la dimensión objetiva frente a un riesgo.

La bidimensionalidad de la seguridad expone que ésta no solo es un hecho objetivo, un dato cuantificable, sino que también es una percepción social (Hernández, J.E & Fernández, J.P., 2007). Así podemos decir que el concepto de seguridad se ha ido construyendo enmarcado en la realidad social de la cual nace, y sobre la cual influye.

Si ampliamos este razonamiento al individuo su concepto de seguridad vendrá definido por su educación, cultura y experiencia del individuo, entre otros factores. Un ejemplo de esto sería, el profesional que por influencia social cree que la forma de trabajar es la de “héroe”, asumiendo un gran nivel de riesgo, por lo que actuaría de manera individual y agresiva en la extinción, al entender que es la forma correcta de proceder.

Un ejemplo de esto sería, el profesional que por influencia social cree que la forma de trabajar es la de “héroe”, asumiendo un gran nivel de riesgo, por lo que actuaría de manera individual y agresiva en la extinción, al entender que es la forma correcta de proceder.

LA SEGURIDAD COMO NECESIDAD

Avanzando en la concepción de la “seguridad” para el ser humano, encontramos en las ciencias sociales referentes aceptados que nos delimitan la seguridad personal como “una necesidad básica de la persona”.

La OMS, en su informe “Seguridad y promoción de la seguridad: Aspectos conceptuales y operacionales” (Mauriceet et al., 1998), define la seguridad como:

“La seguridad es un estado donde los peligros y las condiciones que puedan provocar daños de orden físico, psicológico o material, están controlados para preservar la salud y el bienestar de los individuos y la comunidad. Es un recurso indispensable para la vida cotidiana, que permite al individuo y a la comunidad realizar sus aspiraciones” 

Esta definición se centra en la seguridad como el estado resultante del equilibrio dinámico generado por los componentes del medio de vida personal, entendiendo esta interacción como un proceso complejo entre el hombre y su medio ambiente (físico, cultural, tecnológico, político, social, econó- mico y organizacional).

También se menciona en la definición que “la seguridad es un recurso indispensable para el hombre”. De hecho Maslow (1975) en su pirámide de necesidades coloca las Necesidades de Seguridad en su segundo nivel.

Gráfi co 2. Pirámide de necesidades de Maslow, (1975).

Es interesante ver como en general el individuo tiende a cubrir primero sus necesidades básicas y después las de seguridad. Siguiendo este enfoque, es deducible que una mejora de la seguridad lleve implícita la garantía de tener cubiertas las necesidades ϐisiológicas básicas (por ejemplo la comida), sino este será el primer objetivo del individuo o al menos distorsionará los intentos de mejora de la seguridad al tratar de conseguirlo. Así podemos entender, que si un trabajador siente que no tiene garantizadas sus necesidades básicas para él o su familia, por ejemplo a raíz de una inseguridad laboral, su necesidad de seguridad puede verse afectada negativamente, desplazándola del lugar principal que debe tener a nivel cognitivo y procedimental en el desarrollo de su trabajo.

Podemos afirmar, desde distintos puntos de vista, que la seguridad es una necesidad, que se presenta en la certeza de no sentirse amenazado en la integridad física, psíquica, afectiva y patrimonial. Esta concepción de la seguridad interpreta que no es solo la ausencia de hechos violentos o traumáticos, sino que debe de conllevar una sensación de bienestar necesaria para el desarrollo del individuo y la sociedad (Hernández, J.E & Fernández, J.P. 2007).

Otros autores complementan la noción de seguridad apuntando que ésta es una necesidad vinculada a la idea de autonomía (Doyal, L. &Ian, G., 1991), acentuando el vínculo entre autonomía y el sentido de control sobre la calidad, constancia y consistencia del entorno (Seligman, M., 1975).

En este apartado es importante entender que la búsqueda de seguridad no solo no puede ser alcanzada absolutamente, sino que la sensación de ausencia total de peligro es algo que puede ir ligado a un aumento del riesgo al abandonar el estado de atención y cautela necesario (Maslow, A.H., 1968).

Vista de manera general, la necesidad de seguridad forma parte de un nuevo tipo de paradigma humanocéntrico unido a las condiciones de incertidumbre y riesgo que se producen en la familia, en el mundo laboral, en el entorno social y con las transformaciones de la sociedad moderna (Hernández, J.E & Fernández, J.P. 2007).

La seguridad es una necesidad, con un fuerte componente subjetivo, vinculada a la sensación de control y autonomía. Éste será un factor a tener en cuenta en los diseños del sistema de gestión de la seguridad de las entidades.

Esta concepción es afrontable desde distintos puntos de vista, a modo de ejemplos:

  • Desde la propia concepción de su parte subjetiva, minimizando ésta y aumentando la objetividad. Por ejemplo, minimizando la sensación de inseguridad laboral y por tanto mejorando la percepción sobre las necesidades fi siológicas, mediante una buena comunicación empresarial y una buena gestión del recurso humano.
  • Aumentando la seguridad laboral mediante una contratación de más garantías. • Una información adecuada en la contratación que evite impresiones erróneas y frustraciones, en lo posible.
  • Mediante una buena gestión de la seguridad que aporte al trabajador la sensación de bienestar al estar en una organización segura, que le fomente el control sobre su seguridad y le forme para que mantenga la concepción de seguridad dentro de un rango adecuado, entre otras acciones.

PUEDE SEGUIR LEYENDO MAS SOBRE ESTE TEMA EN: La Seguridad en la Extinción de Incendios Forestales - II